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martes, 21 de agosto de 2012

Prueba de vida


Disculpen si me he perdido, pero entre un sin fin de cosas que debo hacer antes de partir, adicionalmente aun tengo que trabajar, lo cual me complica un poco la vida y por su puesto el tiempo. Lo cierto es que las últimas semanas he tenido varios trabajos nocturnos, viajes etc. Que me han alejado un poco del blog. Así que sólo daré un update de en que andamos para que tengan una idea.

Los peroles


Una vez en México, nos enseriamos con el tema de vender los macundales, para poder librarnos de una de las tantas tareas pendientes. Originalmente, pensamos hacerlo por medio de una publicación en línea, como 2da mano.com, mercado libre y hasta publicando una lista en el edificio. Pero de pronto ví un correo de un compañero de trabajo que también está por irse a otro país y que decidió hacer un blog de una entrada, donde exponía todos los productos a la venta. Esta forma de hacerlo me pareció ideal para hacer llegar bien el mensaje, así que lo apliqué.

Val se encargó de hacer el blog y con prisa, ya que puede tomar tiempo vender las cosas. Al poco tiempo de enviar el enlace del mismo, recibí mi primera llamada. Luego vino otra, después un correo luego el Messenger… Intento llamar a Val y no puedo, hasta que por fin ella me llama y me dice que se está volviendo loca con la cantidad de llamadas. En fin, un bombardeo de peticiones para los diversos artículos. Tanto que en un solo día vendimos más de la mitad de las cosas, pero en un desorden por la cantidad de vías de comunicación que pusimos a la orden.

Creo que este método es bueno, ya que llega a personas del entorno cercano o conocidos de ellos, pero requiere de un orden previo para poder manejar las solicitudes. Pensamos que el movimiento sería más lento y no estábamos preparados para atender a todos lo que nos pedían información. En este caso puedo recomendar un par de cosas. Primero, en lo posible, que una sola persona se encargue de manejar las ventas. Nos hemos vuelto locos tratando de ver quien vendió qué. Segundo, tener preparado una hoja en Excel que contenga la lista de artículos, los precios, la persona que compró, el monto pagado y el faltante. No tienen idea el desmadre que es recibir tantas llamadas para vender algo.

Dinero…


Este tema ya les dije que lo iba a tocar en estos días, y sigue siendo una  preocupación. Para rematar, de mi último viaje al exterior no pude presentar mi reporte de gastos a tiempo y como me asignan una tarjeta corporativa debía pagarla. Si, usé los ahorros del viaje para esta y tengo a Val viendome feo desde entonces. Además que el viaje trajo pura perdida y gastos inesperados que han alterado las cuentas. Aun nos preocupa, pero esta semana lo termino y veremos que tan grave es el daño.

Pokemón.

Durante mi viaje por Sur América, estaba prestando apoyo a una filial de la empresa con un cliente importante. Lo cierto es que fui para aprender la forma en que ellos hacían las cosas (patrones de trabajo, formatos para etiquetas y la forma en que se coordinaban). De allí empezaron con un chiste de que nosotros, como estabamos en "entrenamiento" eramos los pokemones y ellos nuestros maestros. Yo no le di mucha importancia, ya que estando de salida, no debería tener mucho trabajo

Ahora, de vuelta en Mexico, a diferencia de lo que me ha pasado en otros tiempos, donde al saber que me voy me bajan la carga de trabajo, aquí me la han aumentado y de forma alarmante. No doy abasto para completar todas las diligencias personales que aun tengo pendiente y para colmo de males me tienen entrenando a mi propio grupo de pokemones, que eventualmente estarán haciendo algunas actividades con los equipos que manejo. Esto me retrasa significativamente, porque debo emplear tiempo en explicarles, vigilarlos en las labores (no sea que rompan algo) y estar pendiente de que todo lo que se haga sea exitoso. 

Para complicar un poco más las cosas, debemos trabajar con 2 horas de diferencia así que desde hace una semana sólo trabajo de noche e intento dormir en el día.

Bueno hasta el final.

Quizás ha sido la mejor noticia de las últimas semanas. Mi operador de cable en Mexico (Cablevision) nos ha dado la buena noticia que podemos retirar el servicio hasta el día antes de irnos. Sólo pagamos la fracción del mes que nos corresponde, entregamos los equipos y listo. Una gran ventaja, ya que podemos estar en contacto con nuestra familia hasta justo antes del viaje y además buscar vivienda, trabajo, etc. Una nota a tomar en cuento para aquellos que hagan este viaje desde tierras mexicanas. En Venezuela, si mal no me acuerdo, no es tan fácil esto. Creo que ellos deciden chasta cuando te ofrecen el servicio.

Adicionalmente a esto, tenemos el apartamento hasta el día que nos vayamos. Debo cerrar el trato con la dueña del mismo, pero ya me dijo que no tenemos que irnos a un hotel o algo así para entregarle el apartamento. Sólo trancar la puerta y dejar la llave. Debemos ver cómo va a funcionar esto, pero es un alivio para el estrés.

Aun tenemos un sin fin de cosas que hacer, espero contarles un poco más delante de los próximos avances..

miércoles, 11 de julio de 2012

Hora de decir adios.





Con boleto en mano y todo listo para partir en Septiembre, no queda otra más que empezar a sincerisarme con todo el mundo respecto a mis planes. Si bien es verdad que llevamos un buen rato en este proceso de Australia, también es cierto que muy pocas personas saben que nos vamos tan lejos.


Lo cierto es que ya era hora de empezar a decirle a la gente y en especial a informar en mi trabajo que me iría. Ahora ¿Cómo se puede abordar el tema sin que después quede algún malestar? Es en este momento donde conviene consultarlo con un pana y mejor si está en una situación similar a la de uno. Por eso me decidí a hablarlo primero con brasileño que trabaja conmigo. El también está en proceso de cambio (aunque menos drástico) y ya tuvo la experiencia de darle la noticia al jefe. Así que le comenté de mi planes y se quedó en shock… Me dijo que hablara primero con el que es la mano derecha de mi jefe actual, ya que se conocen desde hace un tiempo y sabrá orientarme mejor.


Así que no quedó de otra, hablé con el segundo implicado en el asunto. También se quedó boquiabierto al escuchar que me iba para Australia. En la oficina tengo fama de aventurero, pero esto fue algo extremo. Empezó a indagar como había llegado a ese punto y le dije más o menos como se han dado las cosas. Realmente, para mi el tema es difícil, ya que me estaba yendo bastante bien en mi trabajo actual y prometía un crecimiento en el tiempo muy satisfactorio, aunque la calidad de vida que tenemos aun no es la que aspiramos. Lo cierto es que una vez que hablé con él, me aconsejó que hablara lo antes posible, ya que eso le permitiría un mayor margen de maniobras para buscar un substituto. Lo malo de hacerlo de este modo, es que el margen de maniobra queda del lado de la empresa y no de uno.


Luego de analizado por varios flancos, logré acordar una reunión con mi jefe, para tratar el tema. Se sorprendió mucho y me preguntó si tendría fecha (aquí muere toda opción de renunciar a la renuncia) y le dije que sería en Septiembre. Una vez que tuviera el boleto le confirmo. Me ofreció recibirme la carta de renuncia antes que me fuera de viaje (Tengo un proyecto de 2 meses en Sudamérica, jejeje) para poder hacer la renuncia en el plazo más adecuado. Fue bastante positivo en muchos aspectos, aunque siento que no quedó mucho espacio para dar vuelta atrás.


Lo cierto es que una vez hecho, ya pude decirle a algunos panas más los planes que tenemos Val y yo. Todos se han comportado de manera excelente. Nos han ofrecido apoyo y ayuda, hasta donde alcance. El apoyo hará falta, porque estaré trabajando hasta finales de Agosto. De allí, sólo queda esperar que llegue la fecha del viaje. 

martes, 3 de julio de 2012

5 Continentes


Hola amigos.


He estado muy ocupado con tantas cosas pendientes y por hacer para el viaje a Australia. Aunado a esto, he tenido mucho trabajo que ha implicado una gran cantidad de viajes, tanto dentro como fuera de México.


Lo cierto es que estuve en estos días recapitulando, todo lo que he hecho en este año y lo que tengo en mi porvenir, caigo en cuenta que una vez que pise Australia, habré estado en 5 continentes, en un mismo año. Así como lo oyen, Norte, Centro y Sur América, junto con Europa y por último Oceanía.


No es algo que se dé muy a menudo, así que este será un año inolvidable, desde muchos puntos de vista. Un cambio radical en lo que ha sido mi vida y sin duda, creo que me ayudará a adaptarme una vez que estemos en Australia. Y quién quita si aun no hay chance para un sexto continente. Amanecerá y veremos.


Saludos

lunes, 7 de mayo de 2012

Lo complicado de las decisiones.

Debo confesarles que a medida que se acerca el momento de la verdad, en este largo proceso de camino a OZ, la decisión de irse se hace complicada. Entra un pequeño miedo en el cuerpo, donde lo desconocido está cada vez más cerca y lo conocido, se aleja poco a poco ¿Porqué de esta reflexión ahora? Es muy simple. Desde que llegamos a México nos hemos limitado en muchas cosas, pensando en que el futuro no está acá. Y ahora que vemos el avance de DIAC, y que estamos seguros que la visa llegará este mes, es momento de ver a dónde hemos llegado y a donde llegaremos.

De a donde hemos llegado, es la parte que más me pesa, sobre todo en lo profesional. Les confieso que en el trabajo me ha ido muy bien. Mi jefe actual tiene un gran aprecio por mi trabajo y actitud. En mi más reciente evaluación, tuve muy buenos comentarios y hasta dejó entrever que estoy seguro para un entrenamiento de varias semanas (meses) en España, a fin de manejar una tecnología en particular. A esto debo sumar un seminario, que se llevará a cabo en Alemania y que adicionalmente, estoy optando a una certificación, que tiene gran peso en el mercado laboral internacional. En el lado negativo de todo esto, es que desde mediados de Febrero me han tocado varios viajes de trabajo que me han dificultado las cosas.

Verán, el hecho de estar de transito en este país no nos anima a hacer muchas cosas, que normalmente uno hace al establecerse. No hemos comprado muchas cosas para la casa. No hemos comprado carro, ni si quiera nos hemos inscrito para votar (si, lo sé. No debo tener derecho a palabra cuando se hable de política) y tampoco hemos socializado mucho. Lo hemos intentado un poco, pero no mucho. En fin, lo cierto es que esto nos ha complicado todo un poco, ya que desde el segundo viaje, trato de traerme a Val conmigo a todos lados. No me gusta la idea que se quede sola en un una ciudad donde no conoce mucha gente. Sin embargo traerla también tiene un peso económico importante y si los viajes siguen así, llegará un punto en el que no podremos aguantar, ya que como nos ha repetido tantas veces los gerentes de la empresa, la sucursal de México crece, porque nos pagan menos que en otras partes.

Así que esta situación indudablemente nos lleva a tratar de planificar nuestra partida lo antes posible. Esto implica que debo dejar de lado mi crecimiento profesional por un momento y tengo que renunciar a algunas de las cosas que se avecinan. Quizás la oportunidad de entrenamiento en España, ya que generaría en mí una carga moral y ética muy grande el asistir para luego renunciar. Adicionalmente, es posible que tenga que renunciar a la certificación de mi cargo.

Cómo pueden ver, es una decisión difícil, a la que muchos me dirían “haz tu curso, tu certificación y listo” Pero no es tan simple. Si me voy 3 meses a España ¿pago por esos 3 meses alquiler, servicios, etc? Sin contar que mis gastos en Europa serían mayores, por el costo de vida de allí. ¿Y cómo queda Val? Ella está haciendo un paréntesis en su desarrollo profesional hasta que lleguemos a Australia. Y es parte de la complicación añadida de estar en tránsito. Nunca es fácil tomar este tipo de decisiones.


Pero hago retrospectiva de cuando me fui de Venezuela. Dejé mi trabajo, en el que llevaba más de 5 años. Dejamos atrás amigos, familias y casí todo lo que teníamos; y siento que a día de hoy estamos mejor que antes, con posibilidades de crecer cada día más. Australia es un país que ofrece oportunidades y viendo lo que nos ha pasado en estos 10 meses es que se puede entender que lo que se deja atrás en algún momento se recupera y se multiplica en otro. Es lo que uno espera y por lo que uno hace un cambio tan radical en la vida, por aquello de a dónde podemos llegar. Sin embargo, sigue siendo una decisión difícil de tomar, la cual asumimos con la mejor de las actitudes y con la vista puesta en un futuro mejor

martes, 17 de abril de 2012

Lo bueno, lo malo y lo feo

Debo confesar que si bien es cierto que estamos un poco ansiosos por que el proceso de la visa culmine de una vez por todas, estamos disfrutando al máximo la experiencia de vivir en México ¿Y por qué no quedarse aquí? Es simple, seguimos con los mismos problemas de todos nuestros países en Latinoamérica (Pobreza, delincuencia, corrupción, malas políticas públicas, etc.) Sin embargo, no podemos dejar pasar la oportunidad de disfrutar lo bueno que ofrece este país y así lo hemos estado haciendo. Por su puesto que al vivir la experiencia esta vien con el combo completo, ya que no solo nos encontramos lo bueno, sino que también lo malo y lo feo


Lo bueno.


Sin duda una de las mejores cosas que uno puede conseguir en México, es la gran variedad de actividad para el esparcimiento y el crecimiento personal. Un sin fin de teatros, museos, centros arqueológicos. El parque de Chapultepec, Six Flags, zonas turísticas de playa y una oferta de ecoturismo, compone un arsenal extenso, que permite satisfacer todos los gustos a la hora de buscar un poco de diversión. Adicionalmente, la gastronomía mexicana es interesante, aunque ofrece varios retos.


Hasta ahora, Val y yo hemos podido disfrutar de algunas cosas, pero tenemos muchas pendientes antes de que nos toque partir. Eso si, con moderación. Aun debemos ahorrar mucho para que, una vez culminemos el proceso, podamos planificar la mejor forma de hacer la transición.

Lo malo.


Sin duda, migrar a un país es el equivalente a quitarse las gríngolas que nos colocan cuando venimos de turista. Podemos apreciar una visión más amplia del panorama y podemos empezar a sufrir, con lo que los locales sufren. Es una regla, que el turista sólo vea lo bonito y el resto es para los locales.


Mexico no escapa a esta regla. Si bien es verdad que sabíamos de antemano algunos de los males que padecen en estas tierras (pobreza, contaminación, tráfico, etc.), hay uno en particular que se vuelve desesperante, sobre todo en el día a día de peatón que llevamos Val y Yo. Es un mal que remonta a la época de los Aztecas y Mayas; y cuyo legado es la representación de una forma de hacer las cosas que aun prevalece. Hablo de las escaleras.


Por increíble que parezca, este país debería conocerse como el país de las escaleras. Todo está diseñado para que un pobre peatón, tenga que subir y bajar constantemente una gran cantidad de escalones sin ningún tipo de piedad. Comenzando por el metro, que emplea un diseño de ingeniería civil cuyo único propósito es distribuir a la gente de “forma organizada” a través de un sin fin de combinaciones de escaleras. Hay algunas mecánicas, pero muchas veces no funcionan. Así que si sufres de una lesión que limite tu movilidad, esta ciudad no es para ti. Las pasarelas peatonales son otro ejemplo, debes subir, bajar, volver a subir y a bajar, sólo para poder hacer un simple cruce. En fin, cosas que seguramente no notaríamos de tener carro, pero con la meta de llegar tan lejos, no queda otra que seguir sufriendo.

Lo feo.


Dice la leyenda, que al llegar los españoles por estas tierras, estaban en la búsqueda de oro. En su afán y codicia de obtenerlo, llegaron a cometer grandes bajezas con los pueblos nativos. Una de las historias más famosas corresponde al último tlatoani, rey azteca, conocido como Cuauhtémoc. Al ser capturado fue sometido a un sin fin de torturas, para que revelase la ubicación del tesoro real, que los españoles creían que tenían. Llegaron incluso a quemarle las manos y los pies para que confesara. Finalmente fue ejecutado en la horca.


Desde entonces se dice que cada vez que un extranjero viene por estas tierras y prueba los alimentos más típicos de los mexicanos, estos pueden sufrir "La Venganza de Cuauhtémoc”. Les confieso que ya he sido víctima de esta venganza unas 5 veces desde que estoy aca y no es nada agradable...


miércoles, 22 de febrero de 2012

A traer los peroles



Ya una vez instalado en el nuevo apartamento viene el nuevo desafío. Hay que empezar a traer los peroles. Por suerte para mi, no estaba en cero, ya que Val y yo teníamos desde hace un tiempo unas cuantas cosas compradas. En especial todos los utensilios de cocina, que quizás son de lo más importante y costosos. Lo malo fue que yo me vine con sólo 2 maletas (una con sobre peso) y la de mano con un morral adicional. No pude traer muchas cosas y debía esperar viajar a Venezuela para mi boda por la iglesia, para así traerme con val algo más de lo que compramos. No iba a comprar todo de nuevo, solo era cuestion de unas semanas. Me limité a comprar una nevera pequeña y un colchón inflable para esperar que llegara Val y entre los 2 escoger la cama (Si, dormí en un colchón inflable por mes y medio).


Qué cosas no me pude traer: Las ollas, platos, cubiertos envases para guardar alimentos, etc. Lo que si me traje fueron los utensilios de cocina, juego de cuchillos, una arrocera y un procesador de alimentos de mano (es demasiado útil). Esto me permitió defenderme un poco, pero no del todo. Lo de los  platos pensé resolverlo con unos desechables al igual que los cubiertos. Los envases, pensé no son prioridad y las ollas dije que me compraba un par y con esto resolvía.

La realidad me enseñó otra cosa y créanme que lo tomo como lección aprendida para la próxima vez. Primero, el tema de los platos desechables. Simplemente, no es lo mismo usarlos una vez que usarlos siempre. Es incómodo para picar carnes, hay que tener cuidado de que no se doblen cuando los estés trasladando y te hace sentir que comes una comida barata en la calle. Lo bueno es que no hay que lavar platos jeje J. De los cubiertos plásticos no me quejo tanto, sólo que no son prácticos para carnes y cosas por el estilo. El tema de las ollas… Yo me compre una sartén y una cacerola mediana. Me dije que con eso podía hacer de todo. Pues resulta que si y no. Lo malo de tener sólo 2 es que estás limitado a hacer 2 platos a la vez. Si necesitas hacer otro contorno, sopa, etc debes terminar lavar secar y seguir. Nada de multi-tasking, simplemente no se puede y esto te quita más tiempo (y no tienen idea de cuanto). Por último, el tema de los envases. Aquí cometí una novatada. Si quería hacer comida para 2 días ¿dónde la guardo? Tenía que hacerme comida justa cada día, para no generar excesos que después iba a tener que botar. Esto último lo medio resolví con envases desechables… jeje aquí gané una.

Alguien me dirá ¿y porqué no compraste estas cosas? Primero, ya todo lo teníamos. El sacrificio era por poco menos de mes y medio hasta que yo viajara a Venezuela y poder buscar nuestras cosas. Y segundo, si leyeron mi post anterior, se darán cuenta de que literalmente “estaba pelando” y feo. Aun no había comenzado a trabajar, sin reembolso de gastos de reubicación, CADIVI agotado, estaba utilizando los recursos para pagar el proceso migratorio de Australia y sin ingresos. No hay nada que hacer… me la tenía que aguantar y así lo hice, pero eso no hizo que fuera fácil.


Ahora, las cosas que no había pensado en ningún momento. Estás son algunas de las cosas que siempre di por hecho que estaban y nunca tuve presente comprar uno por que hiciera falta, sino, para mejorar la apariencia de la casa o algo así. Y les soy sincero, no lo pensé hasta que lo necesité, así que creo debe estar presente en la lista de todo el que quiera migrar.

  1. Colgadores para la ropa. Si ya sé… es obvio que se necesitan. Pero en una transición pensé que podría vivir sin ellos y no incomodarme en el proceso. Es falso, definitivamente hacen falta y son un must a la hora de reubicarse.
  2. Pote de Basura. Mi mal juicio me dijo que podía usar una bolsa de mercado y listo, con eso tengo. Tampoco sirve como solución permanente. Simplemente es incómodo, antihigiénico y no puedes tener una bolsita en todas partes. Intenté buscar un sitio en el baño sin éxito.
  3. Tabla de picar. Esta no la pensé y luego de unos días me decidí a comprarla. Definitivamente es súper importante y si bien no creo que me la lleve desde acá hasta OZ, porque pesan mucho y valen poco, seguro es de lo primero que compro.
  4. Un Colador: ¿Dónde limpiar, enjuagar vegetales? ¿Dónde colar una pasta? Les juro que esto lo vi como algo menor, pero no, debe estar en la lista.
  5. Una silla. No saben cómo se extraña algo tan simple como una silla, con espaldar y decentemente cómoda. Estuve sin una hasta mi primera quincena, que recibí mi primer salario. Mientras tanto sólo podía estar en el colchón inflable, que es casi decir en el suelo y comía de pie.
  6. Escritorio. No es sifrinería. Hace falta un sitio para trabajar. Tener los papeles donde preparas la comida y dónde comes, no sirve. Hay que hacer espacio para cada cosa.
  7. Escurridor de platos. El apartamento tiene un lava platos sencillo y no doble como el que tenía en ccs, es una cocina muy pequeña. Eso implicaba que debía lavar un poco e ir secando… No pude más y decidí comprar el bendito escurridor.

Otras cosas fueron llegando poco a poco. Lo bueno fue que tenía un hipermercado cruzando la calle, así que una vez que tuve la nevera en la casa y encendida, me fui a hacer mi primer mercado. Es siempre el más difícil, porque debes comprar todo, desde los productos de alta rotación en la despensa y nevera (vegetales, carnes, leche, charcutería), cómo los de baja rotación (detergentes, aceites, salsas, jabón, shampoo). También utensilios de limpieza (escoba, pala, tobo) y algunos otros para hacer la vida más cómoda, como una repisa de baño.


Al par de semanas veía todas las cosas que había en la casa y me puse a pensar que yo sólo había traído todo esto en tan poco tiempo. Sin uso de carro ni ayuda de ningún tipo. Sin duda fue una ventaja tener el mercado cruzando la calle y creo que a la hora de migrar a OZ eso es lo que buscaré, un mercado relativamente cerca, ya que no espero tener carro de entrada y sé todo lo que tuve que pasar para equipar mi nueva casa. Si alguien ha tenido que cambiar su país, me gustaría escuchar su experiencia, ya que a lo mejor no hice las cosas de la mejor forma o me faltó algo por considerar.

Ya solventado lo de la vivienda, podía dedicarme a los otros puntos pendientes. Terminar de finiquitar el viaje a Caracas y los documentos para ingresar al DIAC.

sábado, 18 de febrero de 2012

El círculo vicioso.



Sé que las comparaciones suelen ser odiosas, pero considerando que me ha tocado ser parte de un proceso migratorio, y que tengo otro en curso, creo que del primero puedo aprender mucho para lo que se viene. No digo que sea exactamente igual, pero de que algunos escenarios se van a repetir, eso es seguro. En el caso de México, debía luchar contra un círculo vicioso en el proceso de reubicación. Mi empresa me pedía una cuenta bancaria para el proceso de contratación, el banco me pedía una dirección fija, para abrir mi cuenta bancaria mientras que cualquiera que me alquilara, me pedía un adelanto transferido desde un banco en México… Podrán imaginar la cantidad de mentadas que lancé por esos días.

Quizás lo primero por lo que uno debe preocuparse, cuando llega a un nuevo país, es resolver el tema de dónde vivir ¿Dónde me debo ubicar? ¿Cuál es la mejor zona? ¿Qué condiciones me favorecen? y sobre todo ¿Cuánto me cuesta esto? muchas preguntas que responder, con la presión del tiempo encima, ya que una ubicación temporal en un hotel o algo parecido genera muchos gastos, incomodidades y desafíos. Adicionalmente, en mi caso particular, retrasaba el inicio de mis labores en una nueva empresa y por ende ingresos económicos que eran urgentes.

Con México tenía una ventaja y una desventaja. La ventaja fue que llegué con una oferta laboral y por tal motivo, tenía un ingreso asegurado al corto plazo, aunado a que conocía la ubicación de donde trabajaría. La desventaja, es que todo corría por mi cuenta hasta ser contratado (hotel, traslado etc.). Una vez finalizado el proceso de contratación, podría aplicar al reembolso de mis gastos entre otros beneficios de mi oferta. Por tanto, debía pagar todo con mis $2500 de cupo de TC y algo de efectivo que reuní, ya que la aprobación del efectivo llegó a tiempo, más no así la del banco central, así que me fregó el cadivi otra vez.

Tener que aceptar vivir en la ciudad latinoamericana más grande y al decir ciudad latinoamericana, me refiero más que a la ubicación a las características,  donde existen transiciones de modernidad entre extensos segmentos de pobreza extrema, dificulta más este proceso de búsqueda. Es decir, la diferencia de estar en una zona que es peligrosa y una que no lo es, puede ser algo tan sencillo como estar a uno u otro lado de una avenida. Ver la ciudad en el mapa, así sea google, con su google view, sólo da una idea del contexto general de los alrededores y no detalla las cosas que pueden diferenciar el estar mal o bien ubicado. Por ejemplo ¿Por dónde van las líneas de autobuses?¿Dónde están las oficinas de servicios públicos?¿Es seguro de noche?¿Hay muchos buhoneros? Todos estos temas sólo los podemos saber cuando hemos recorrido el lugar.

Lo primero que te recomiendan son las zonas dónde están ubicados otros extranjeros. Sin embargo, estas zonas carecen de buen transporte público (ya que asumen que los extranjeros ganan mucho más) y el valor de los alquileres es mayor al que uno encuentra en otras zonas. Quizás pudo ser una opción, pero viniendo de Venezuela, dónde no se puede sacar mucho, estoy prácticamente empezando de cero y pensando que pronto debo volver a hacerlo, una vez emigre a Australia, así que hay que apretarse el pantalón y hacer sacrificios. Teniendo 3 semanas de hotel, reembolsables por mi empleador, me dio tiempo a recorrer la ciudad, sus urbanizaciones (Aca les dicen colonias) y conocer en mayor detalle todo el rollo en el que me había metido.

Para hacer mi búsqueda estuve empleando 2 métodos. El primero fue el tradicional, llamando a varios agentes inmobiliario y pidiéndoles que me buscaran un apartamento que ofreciera acceso a transporte, mercado y por debajo de cierto precio, dentro de un rango de cinco cuadras. El segundo método, buscar todos los anuncios en internet que me fuera posible. El último método demostró ser más efectivo que el primero, ya que no importa si hablamos el mismo idioma, no lograba comunicar, transmitir o de alguna forma hacerles llegar o entender mis exigencias. Siempre me buscaban sitios apartados, muy caros y sin ningún mercado o nada cerca. Si esto es en español ¿cómo será en un país anglo parlante? Con internet medio podía ubicar las viviendas (no dan direcciones exactas, sólo referencias) y llamaba, preguntaba referencias y con google maps podía ver algo. Luego me aventuraba, veía los alrededores y a negociar.

Después de mucho buscar, y de rendirme ante la incapacidad manifiesta de todos los agentes inmobiliarios que me recomendaron y que sólo se limitaron a verme la cara de bolsa, para tratar de venderme lo impresentable (hubo una que me llevó a uno que costaba unos $850 mensuales, en un quinto piso y sin ascensor, 20 cuadras de un metro y como para una familia de 10…) porfín conseguí un lugar que cumplía con todo lo necesario. El mercado, cruzando la calle una de loas cadenas de hipermercados establecidas aca. El transporte, una estación de metro que eventualmente me permite 2 o 3 opciones para llegar a mi trabajo, en un tiempo aceptable aunado a una pequeña terminal de autobuses. Y finalmente el costo, muy por debajo de todos los que me habían ofrecido los agentes imobiliarios.

Sólo me quedaba romper el círculo vicioso. Para ello logré negociar con la dueña que me diera un comprobante de domicilio, como referencia para abrir la cuenta bancaria, una vez firmado el documento de alquiler. Le hablé de mi situación y cómo sería el proceso para pagarle, la cual aceptó. Para mi suerte, tenía uno consigo y me lo entregó sin problemas. Con eso, pude abrir mi cuenta bancaria, sin problemas, hacer la transferencia de mis pocos ahorros que estaban destinados al proceso migratorio de Australia. Hice el pago que me correspondía y debo decir que estuve en la raya. Ya tenía donde vivir… sólo me tenía que mudar. Lo hice un día antes de las tres semanas, ya que lo de cadivi se me había acabado y debía vivr de mis ahorros. Es una situación desagradable, sentirse casi en la calles, pero por fin lo conseguí luego de casi 3 semana, ya tenía un nuevo lugar para vivir.

viernes, 10 de febrero de 2012

Chigüire y tequila

Luego de hacer más de 5 horas de vuelo, gracias a la escala que tuve que hacer en el imperio mismo, por la quiebra de mexicana de aviación, llegué a tierras mexicanas a finales de junio del 2011.

Mis primeras impresiones fueron muy agradables. Lo primero que uno nota es que la ciudad es enorme. Desde que el avión empieza a maniobrar para aterrizar uno puede observar lo extenso de la ciudad. La terminal tampoco se queda atrás. Es muy grande y bastante moderna. Tiene hasta un tren ligero para interconectar las terminales T1 y T2 (El gobierno bolivariano inauguro con orgullo un pasillo que conecta el terminal nacional y el internacional... que diferencia... ). El servicio de migración es ágil y el de aduana depende de la suerte. Le das a un botón al llegar al punto de inspección. Si te sale la luz verde, sigues tu camino como si nada, en cambio, si obtienes luz roja, hagasé a un lado para que le revisen las maletas. Yo llegaba con 3 Maletas y full de todo así que mejor que no me tocara rojo.

Luego me toco pedir un taxi. En el aeropuerto de México se debe pagar por anticipación en una de las tantas taquillas de servicios de taxi y luego una unidad, de alguna de las líneas, te lleva a tu destino, solo con mostrarle el recibo que te entregaron (Este sistema sin duda es más seguro y debería implementarse en Maiquetía). Lo cierto es que llegué de noche y estaba medio lloviendo, pero pude apreciar algo la ciudad. Lo que más me sorprendía era el movimiento que había en la ciudad, una señal de que la economía es muy activa en estas tierras.

La personalidad del mexicano, a rasgos generales, es ser muy cortez y atento. Tienen mucho respeto al dirigirse a la persona, aunque, como en todas partes, una vez agarren confianza el trato cambia y es un poco más jodedor. A mi me comenzaron a tratar por usted, luego me decían "el pana", de allí a "que onda wey!!" y ahora con confianza nos saludamos de "cabrones". Como decimos en Venezuela, "La confianza da asco". En general son muy agradables y tienen algunas formas de expresarse que los hace muy carácterísticos, como cuando no te entienden bien, no dicen perdón, tampoco ¿cómo? y mucho menos ¿ah? (SUAAAAAAAAAZ!!!!!!!!! Para los que escuchen a "De Nuevo en la Mañana)... nada de eso. Tooooodos, sin distinción de género, religion o clase social (bueno... casi) te van a responder muy cortezmente "mande..." 

En cuanto al tema de la contaminación, si que la hay y se siente. A mi me da una piquiña en la garganta de vez en cuando. Si transito por avenidas muy grandes me puede provocar una tos incontrolable, que me puede durar un buen rato. A eso hay que sumarle el clima de la ciudad. Tiene días en que varía mucho la temperaturas. Hay días que ha amanecido en 0 °C (Si, en la noche pega tremendo frío) y en el día llega a los 25 °C. Esto no lo hace fácil, porque salir sin abrigarse en la mañana es suicidio y al medio día todo el exceso fastidia por el calor. 

La infraestructura vial es impresionante. Tiene pocas autopistsa, pero una gran cantida de corredores viales, que tienen de 6 a 8 canales, en un mismo sentido o can uno que otro canal en cotraflujo para transporte publico. Esto permite mover una gran cantidad de vehículos y aunque hay congestión, aquí nadie ha visto algo como Altamira, un viernes de quincena con un palo de agua a la hora pico. Así que siempre les digo a los manitos "que no se quejen, las hay más feas".


Por último quiero destacar el sistema de transporte público de la ciudad. Es muy  completo, aunque en algunas cosas podría ser mejor. Primeramente el metro. El sistema está compuesto actualmente de 11 líneas, de unas 20 estaciones c/u y están construyendo otra (Con decirles que la línea 3 la completaron en 1970...). Los trenes no son los mejores (utilizan cauchos, no tiene A/A entre otras cosas), pero te llevan y te traen. Si se presentan retrasos agarrese, porque pueden llegar a congestionarse tanto como los del Metro de Caracas. En cuanto al sistema de autobuses, aqui voy a hacer otro post ya que lo que he visto me ha impresionado y mucho (lo bueno y lo malo). Finalmente, está el sistema suburbano (también hay otro tren ligero, pero no lo conozco, así que se las debo). Sin duda es el sistema de transporte más moderno que he visto en america latina (no he viajado tanto, pero puedo de los que conozco). Tiene poco tiempo en funcionamiento, pero es muy eficiente y tiene gran capacidad. Los trenes son modernos y utilizan un acordión para unir los vagones, lo que permite tener un mayor espacio interno. Es el que más puedo destacar. La separación entre estaciones es mayor que las del metro, pero la idea es conectar las ciudades satélites con el DF. De verdad es un placer usar este sistema de transporte.

Seguiré contando las anegdotas de mi paso temporal por tierras azatecas, hasta que podamos avanzar en el tema que da vida a este Blog.

viernes, 3 de febrero de 2012

Papeles, papeles y + papeles

Quizas en este punto es cuando presenté el segundo mayor pico de estrés en la vida. Tenía que reunir papeles para 4 trámites diferentes. Una tarea titánica, si tomamos en cuenta que ya tenía cuenta regresiva para irme del país. Para poder hacer esto, me hice un sistema con un listado de documentos para cada trámite y tratar así de obtener el máximo beneficio de cada visita a un ente gubernamental u oficina donde requiriera algún documento. Lo más importante de todo era tener una buena organización y mucha paciencia para cuando no salieran las cosas. 

Tramites Mexico

El caso del proceso migratorio fue relativamente fácil. Tardé 3 semanas en conseguir todo. Lo que retarda mucho todo el proceso, es que muchos documentos son procesados por diferentes entes gubernamentales en fechas acordes al último dígito de la cédula. Hay que esperar una serie de días y luego puedes retirarlo. Cuando tienes un trámite que depende del otro, implica que por cada paso debes emplear 1 semana, con dos visitas al ente en menos de 1 semana... casi nada.

Por suerte siempre he sido sincero con mis jefes. Creo que mantener una relación laboral honesta ayuda a que tu ambiente de trabajo sea más agradable. Mis jefes ya sabían de mis planes de irme del país y me brindaron todo el apoyo que requería cada vez que necesitaba una escapadita de la oficina para tramitar algo. Lo más tedioso fueron los registros principales, ya que tenía que ir al de CCS y al de Miranda (En los Teques... bien gracias). 

Ya a finales de Mayo me informaron que mi permiso de internación (Previo a recibir la visa mexicana) estaba listo, por lo que podía proceder a tramitar mi visa temporal y planificar el viaje a México. También tenía listo casi todos los documentos para la boda civil. En este punto decidí renunciar a mi trabajo, luego de 5 años es dificil. Hasta escribir la carta de despedida me dio una cierta nostalgia, pero ya no había vuelta atras... de eso no se come ni se vive. Hay que seguir adelante. Así que para evitar tanto drama y pensando en mi salud (porque tantas cosas lo vuelven loco a uno), sólo hice 5 días de pre-aviso. No hacía falta más. Necesitaba ese tiempo para terminar mis papeles y con una boda a la vuelta de la esquina... no tengo que decir más.

La boda civil ¡SUSTO!


Luego vino la boda civil. Tristemente, ahora eso es en el registro y sólo días de semana.... así que no armamos ningún bonche. Algo sencillo y práctico para pasar un rato agradable con la familia y amigos cercanos. También era importante hacer trámites con al acta de matrimonio, si quería tener todo para que Val se pudiera venir conmigo a Mexico.

Como se podrán imaginar, tenía que ir al registro otra vez y luego a apostillar el bendito papel. Le dejé esto último a Val, ya que ella se quedaría en Venezuela organizando la boda por la iglesia y tramitando otros documentos qu aun nos hacían falta. Tarea titánica que le dejé a la pobre, con tanto trabajo que tenía y sin fecha para renunciar aun.

Ahora debíamos planificar como haríamos las cosas de aqui en adelante, ya que el dinero aun nos hacía falta para todo lo que venía.

Trámites a mayor distancia

Quizás por ser ls trámites que aun tenían tiempo, los dejé para el final. La boda por la iglesia la planificamos a 3 meses y lo de OZ aun dependía de las noticias de la revalida profecsional. Terminé recolectando la mayor cantidad de documentos para la boda de la iglesia y el proceso de OZ. Los que no pude obtener, deje permisos para que alguien me los tramitara. Ya mi tiempo en Caracas había concluido y era hora de comenzar la aventura por las tierras Aztecas.

viernes, 27 de enero de 2012

Cosechando las siembras.




Para todos nosotros es conocido el refrán de que uno cosecha lo que siembra. No importa que hagas en la vida, siempre se obtiene un resultada, aunque no se puede saber si será bueno o malo, simplemente es. Este fue mi caso, lo que generó un cambió drástico en nuestro destino de los próximos meses.

Como mencioné con anterioridad, previo a los planes de Australia, estuve en una búsqueda frenética de trabajo por aquí y por allá. Llegué a tener entrevistas en países tan lejanos como Holanda, Catar, Nueva Zelanda e incluso Australia (lástima que no conseguí el sponsor). Todo esa búsqueda me desgastó mucho y ya con el tema de la reválida en pleno desarrollo, me decidí a hacer a un lado este proceso y centrarme en lo de Australia hasta culminar el proceso.

Sin embargo, a finales de Enero, recibí una llamada de un consultor en México, que estaba interesado en promover mi perfil para una gran empresa de telecomunicaciones, que tenía un gran proyecto en curso. Lo interesante del asunto es que no era un contrato, sino un puesto permanente. Así que, al igual que en otras oportunidades, hice mi entrevista y todo bien… Me quedé en la espera de la siguiente llamada para una segunda entrevista con alguien de la empresa. Tardó un poco más de 2 semanas, pero al fin se dio. No puedo decir que fue la mejor entrevista de mi vida, hasta sentí que la entrevistadora me entendía otras cosas o no estaba al cien por cien en la conversación. De la mala espina que me dio el asunto, di el caso como perdido.

Un paso eterno



Pasaron 4 semanas, ya estábamos en marzo, cuando el consultor me volvió a llamar para saber si me habían contactado. Yo le dije que si, pero que no creí que la entrevista estuvo bien, a lo que él me respondió que llamaría para ver que había pasado. Al poco tiempo me volvió a llamar y resulta que la entrevista no fue del todo mal… y aun tenían interés en mi perfil… Grata noticia, sin duda alguna.

Me indicó que tendría otra entrevista más, para el viernes de esa semana. Me preparé con paciencia, buscando dónde escaparme para hacer mi entrevista lo más relajado posible. Luego de ubicado el sitio, me fui para allá a la hora y fecha que fijamos. Esperé, esperé y esperé… nada… No me llamarón. Volví a comunicarme con el consultor y nuevamente me dijo que averiguaría (Hay que admitir que el pana se fajó en este caso). Luego de unas llamadas, me indicó que se presentó un problema,  pero que podríamos hablar el miércoles de la próxima semana.

Hice estudio de varias tecnologías el fin de semana, no quería que me agarraran fuera de base. Llegó el día miércoles, otra vez me ubiqué en la zona que había previsto para hacer la entrevista y al final, nuevamente embarcado. Sip, aunque no lo crean. Esto era peor a que me dijeran que no… Ni si ni no, sinó todo lo contrario.

Volví a hacer mi llamada de rigor… otra vez el mismo cuento “Se les presentó algo y no pudieron llamarte”. Era una tortura. Nuevamente me agendaron una cita para el viernes. No sabía que pensar. No parecía seria la propuesta con tantos desplantes. Pero en fin, como decía un jefe mío “Que puedes perder” Así que acepté como buen samaritano la nueva propuesta.

Por fin llegó el día que tanto esperaba. Luego de más de 2 meses y varios intentos la entrevista se dio. Lo irónico es que lo único que querían era verificar mi inglés… un par de preguntas y mas nada. Le llamarán de recursos humanos con una propuesta económica. Que les puedo decir.

Hablando de dinero...



Quizas esto es lo que más preocupa a la hora de aceptar una oferta en el exterior, en una moneda que uno no maneja ¿Cuánto es mucho y cuánto es poco? La primera oferta que me llegó no parecía tan mala y además tenía algunos beneficios... Asi que hice unas preguntas sobre unos términos que no comprendía y me respondieron con una propuesta mejorada...  Más nada que decir del asunto, dije que si y ya estaba todo listo para irme a Mexico. 

Lo único malo es que esto iba a agregar una dificultad adicional a todo. val y Yo debíamos adelantar la boda, para que se viniera conmigo, además que debía pagar todo el costo de reubicación y luego me seria reembolsado. En resumen, debía reunir papeles para Boda civil, boda de iglesia, migración a Australia y a Mexico, sin contar que debía contar con dinero para todo en un lapso muy corto ¿Quien dijo miedo...?